Historias hiladas:
El proceso artesanal detrás de nuestros Amigurumis se tejen a crochet con el sello característico de Babuska: piezas únicas creadas con amor, paciencia y dedicación. Somos madre e hija aprendiendo día a día nuevas técnicas de punto para dar vida a muñecos inolvidables, reforzando nuestro oficio familiar en cada puntada.
El taller de Babuska:
Diseño de autor y personajes a pedido: En Babuska nos apasiona el desafío de crear. Recreamos cualquier personaje que nos encarguen, enfocándonos de manera meticulosa en cada detalle. Nuestros muñecos se caracterizan por ser originales y tener identidad propia, sin dejar de tejer los clásicos de siempre o aquellos personajes que están de moda.
Con los años de experiencia en el taller, hemos aprendido diferentes técnicas, combinaciones de puntos y también hemos diseñado nuestros propios patrones. Cada pieza es cosida y reforzada totalmente a mano. Además, para garantizar la máxima tranquilidad, les colocamos ojitos de seguridad con trabas internas o realizamos delicados detalles de bordados a mano.
Materiales nobles e hilados seleccionados: Para lograr el resultado esperado en cada volumen y textura, seleccionamos cuidadosamente la materia prima. En nuestras creaciones nos acompaña la lana fina de bebé, el hilo de algodón premium, lanas tipo nachito, hilados rústicos e hilos finos de alta calidad.
El arte del Crochet y la tradición del Amigurumi
Detrás de cada muñeco existe una historia técnica y cultural que respetamos en cada sesión de tejido. El nombre de Crochet proviene de Croc, una palabra francesa que significa gancho. Este arte utiliza como materiales básicos hilos o cuerdas y, mediante una aguja cuyo extremo tiene forma de anzuelo, consigue la creación de hermosos tejidos, texturas y encajes.
Por su parte, los amigurumis representan una hermosa tradición japonesa que consta en tejer pequeños muñecos aplicando diferentes técnicas y puntos de ganchillo. Las formas características suelen ser de animales (como osos, conejos, perros, aves o gatos), como así también muñecos y personajes de la cultura popular. En Japón está considerado un pasatiempo entrañable puesto que forma parte de la cultura kawaii, término que se traduce como “mono, tierno o adorable”.












