Calaveras calacas catrinas… estilo y cultura

La colección «Catrinas» constituye una de las expresiones más emblemáticas dentro de las líneas de diseño de autor, inspirada en la riqueza iconográfica y el misticismo del Festival del Día de los Muertos, reconocido por la UNESCO como Obra Maestra del Patrimonio Oral e Inmaterial de la Humanidad. El origen de esta figura se vincula con las calaveras literarias surgidas en 1849 y con la diosa prehispánica Mictecacíhuatl, la Dama de la Muerte. Con el tiempo, la Catrina con su maquillaje, vestimenta y porte se consolidó como un símbolo de distinción. Su culto y adoración se unió a esta imagen, teniendo como premisa fundamental que:
«Regalar una calavera de azúcar es, según ellos, recordar ye la muerte es tan dulce como la vida».
Su culto y adoración se unió a la imagen de catrina teniendo una gran popularidad. Se dice que el origen del culto mexicano a la muerte viene de la Dama de la muerte, conocida también por la diosa Mictecacíhuatl.
El día de los muertos en México
Trasladar el magnetismo visual de esta tradición a superficies tridimensionales exige un estándar de excelencia absoluta. Cada una de las piezas se elabora individualmente a partir de moldes propios desarrollados en el taller, utilizando yeso blanco macizo de alta calidad para garantizar una excelente terminación, peso firme y gran resistencia al paso del tiempo. El proceso de pintura y ornamentación se ejecuta íntegramente a mano alzada sobre la escultura, logrando que cada pieza sea una obra de arte duradera, distinguida y de absoluta exclusividad para coleccionistas que aprecian los detalles sofisticados.
Las calaveras de azúcar tienen un significado y objetivo muy claro, recordar a los vivos… “que la muerte es tan dulce como la vida”.



