Calaca Catrina de «El libro de la vida»

Calaca catrina es el nombre de esta pieza de yeso (B1747). En esta Catrina, hemos fusionado diversas técnicas de pintura para crear una pieza vibrante inspirada en el personaje de la calaca Catrina de «El libro de la vida». Su diseño colorido y detallado captura la esencia alegre y festiva de esta figura emblemática de la cultura mexicana. Cada pincelada y cada tono han sido cuidadosamente seleccionados para resaltar la belleza y el carácter único de esta obra, que evoca la rica tradición y el encanto de la celebración del Día de los Muertos. Calaca catrina

Un trabajo 100% artesanal que convierte cada calavera en única!

Cada una de nuestras piezas está meticulosamente confeccionada con yeso blanco macizo de la más alta calidad, asegurando una terminación impecable y detalles sorprendentes. En nuestro taller, nos dedicamos a elaborar nuestros propios moldes y diseños exclusivos, lo que garantiza que cada pieza que producimos sea verdaderamente única y distinguida. Nos enorgullece ofrecer objetos que no solo son visualmente impactantes, sino también reflejo de nuestro compromiso con la artesanía de excelencia. Para la elaboración de nuestras artesanías utilizamos materiales biodegradables, como pinturas, lacas y barnices ecológicos. 

Catrina, un poco de historia…

El origen de este personaje se vincula históricamente con los epitafios alegóricos o calaveras literarias surgidas en 1849, las cuales se acompañaban de ilustraciones de esqueletos elegantemente vestidos. Con el tiempo, la Catrina con su maquillaje, vestimenta y porte se consolidó como un símbolo de distinción y elegancia, cuyo culto se unió fuertemente a la popularidad de esta imagen tradicional.
Esta representación del cráneo humano, conocida también como calaca o skull, posee raíces profundas asociadas a la diosa prehispánica Mictecacíhuatl, la Dama de la Muerte. En la cultura de estos festejos, la iconografía se arraigó popularmente bajo una premisa fundamental que define el espíritu de estas obras: «Regalar una calavera de azúcar es, según ellos, recordar que la muerte es tan dulce como la vida». Cada escultura concluye con la aplicación de lacas protectoras de alta gama para preservar la intensidad de los pigmentos y un acabado afelpado en la base para resguardar las superficies, asegurando una pieza duradera y distinguida.